Doctores incitan y suplican a los padres guardar los dientes de leche de sus hijos, por esta asombrosa razón

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Una de las etapas más simpáticas en la vida de los niños es cuando inicia el cambio de los dientes de leche o temporales por los definitivos, mostrando esas graciosas sonrisas llenas de adorables imperfecciones. La llegada sigilosa del Ratón Pérez para realizar el tan anhelado cambio resulta trascendente para los chiquillos, al punto de no importarles la pérdida de su valiosa pieza.

En este sentido, muchos padres conservan las piezas dentales de sus hijos, a veces convirtiéndolos en zarcillos, pulseras o en un adorno sobre anillos, preservando así este bonito recuerdo de los primeros años de vida de sus pequeños. Pero es mejor guardarlos con otros fines, como por ejemplo, mitigar o hasta curar casi cualquier condición delicada de salud, bien sea del niño o de un familiar directo.

El milagro detrás de los dientes de leche

El año 2003, el Doctor Songtao Shi utilizó los dientes temporales de su pequeña hija que contaba con seis años de edad, para realizar algunas indagaciones sobre el contenido de estas piezas

, una vez que eran “mudadas”. Procedió a fracturarlas y luego, surgió el gran hallazgo.

A partir de ese momento, las investigaciones sobre sus características se han venido incrementando y día tras día se descubren nuevos hallazgos sobres las bondades de esta clase de células madre, pasando a ocupar un puesto sobresaliente en investigaciones médicas presentes y futuras. Estas revelaciones de relativa reciente data, han llevado a los estudiosos a continuar profundizando las indagaciones relacionadas con células madre, con la esperanza de conseguir nuevas fuentes y brindar mayores oportunidades a los pacientes con condiciones especifícas

¿Conoces las ventajas de las células madre umbilicales? 

Entre las bondades de las células madre umbilicales se tiene que contribuyen a que la función de regeneración de tejido y hueso sea mucho más rápida, y en el caso de las células en los dientes de leche, coadyuvan a que el organismo disminuya la posibilidad de rechazo de implantes odontológicos. Por lo tanto, estas juegan un papel tan importante como aquellas alojadas en el cordón umbilical.

Ventajas que te ofrecen las células madre del cordón umbilical

Son capaces de crear cualquier célula en nuestro organismo. Resultan beneficiosas retardando el proceso de envejecimiento. Tienen la capacidad de renovarse en diferentes tipos de células. No se hace necesario someterlas a pruebas rígidas de aceptación inmunológicas. Mitigan sintomatologías en pacientes que padecen leucemia, Alzheimer, algunos tipos de cáncer, Mal de Parkinson y diabetes, entre otros. Reducen las molestias causadas por la artritis. Has sido aplicadas a personas con lesiones en la médula espinal con resultados altamente satisfactorios.
Existen diferencias entre las células madre provenientes del cordón umbilical y aquellas extraídas de la pulpa dental.

Así te benefician las células madre extraídas de los dientes de leche

Se obtienen de forma fácil y prácticamente en cantidades infinitas, por lo tanto, aumenta la posibilidad de salvar a más pacientes. Superan con creces las posibilidades de aplicación, en comparación con las células madre umbilicales. Estas células madre también se encuentran en los adultos, en los terceros molares, llamados comúnmente “Muelas del Juicio”, y en piezas sanas extraídas para realizar tratamientos de ortodoncia. Contribuyen en el proceso de regeneración del músculo cardíaco, así como en la regeneración ósea y neural. Su uso no solo beneficia al “dueño” del diente de leche, sino a sus familiares directos Regeneran hígado, piel, neuronas y córneas.

Entonces ¿por qué conservar los dientes de leche?

Por razones obvias, se hace mucho más fácil la recolección de dientes de leche que de cordones umbilicales. Sin embargo deben cumplirse ciertos pasos para que las células madre provenientes de la cavidad bucal puedan utilizarse a futuro.

Paso 1: Lo primero es que es preferible que la pieza sea extraída por el especialista, no esperar a que se caiga. También es importante que el paciente cumpla con un riguroso protocolo de higiene bucal antes de realizar dicha extracción.

Paso 2: En el menor tiempo posible el dentista lo resguarda en un empaque especial que contiene una solución fisiológica mezclada con antibióticos, el cual es enviado al laboratorio donde extraen la pulpa, lugar que aloja las células madre dentales.

Paso 3: Se analiza su estado de salud y viabilidad de uso. Posteriormente son colocados en una incubadora hasta que se multipliquen miles de veces. Finalmente son sumergidas en nitrógeno líquido y podrán ser utilizadas hasta 20 años más tarde.

El odontólogo escogido debe tener relación con alguno de los laboratorios o bancos dedicados al procesamiento y criopreservación de las piezas dentales. Están ubicados en Suiza, Ecuador, Estados Unidos (Texas y Massachusetts), Alemania, Colombia, México, Bolivia, Argentina, Costa Rica, España, Panamá, Venezuela y Chile, entre otros países.

Durante los últimos años, estos bancos de células madre dentales han proliferado, en parte debido a las grandes ventajas que significan disponer de la posibilidad cierta de tratar enfermedades graves y en algunos casos, que durante algún tiempo fueron incurables.

Ya el ratón Pérez lo sabe ¿ahora qué hará?

Este enigmático y tímido Ratón Pérez está cargando consigo material valiosísimo para los seres humanos, debido a que según los estudios iniciados hace aproximadamente 15 años, se demuestra que la pulpa de los dientes de leche contiene células madre, y cumple funciones en el campo de la salud tan notorias como las células albergadas en el cordón umbilical, sobre todo en medicina regenerativa.

Como verás, el valor de los dientes de leche se incrementó considerablemente a partir del momento en que se realizó este gran descubrimiento… y los sucesivos, porque las buenas noticias no han dejado de producirse en torno a los beneficios del uso de las células madres dentales.

Así que de ahora en adelante, el ratón Pérez se verá en la obligación de tener en buen resguardo esa inmensa cantidad de dientes de leche que ahora son un tesoro. Además, debe mejorar generosamente lo que deja, a cambio de llevarse esa valiosa carga que hoy en día se traduce en hechos concretos de una vida mejor.

De seguro te sorprendió este artículo ¿cierto? Resulta maravilloso saber que hoy en día se pueden salvar vidas con tan solo unos dientes de leche.

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